lunes, 25 de febrero de 2008

Un deseo sencillo.

Yo adivino el pensamiento
de aquel hombre que a lo lejos
está mirándome a los ojos.

Esos ojos que no callan
que me gritan lo que sienten
y lo hacen sin hablar,
y aunque no quise escucharlos
siempre se siente
lo que dice el corazón.

Esos tristes ojos
que en su angustia dicen
abrázame bien fuerte
ven dame tu querer
bajo tus alas
ven lléname de calma
y con gran valentía
me verás vencer.

Vencer con la frente bien alta
los miedos de la vida
que me acobardaron .

Creer que en tus brazos se puede
que los miedos se esfuman
que bien firmes tus ojos
mirando los míos
me apoyan y ayudan .

Caminar aferrada mi mano
a tu fiel compañía
que hoy sigue a mi lado.

Tienes miedo de encontrarte
con fantasmas del pasado
y te aferras de mi mano.

Tienes miedo de estar solo
y llenarte de recuerdos
que atormentan tu vivir
pero el cobarde que teme
tarde o temprano
consigue el valor
y aunque el recuerdo
que a ti te destruye
haya podido matar tu ilusión
traigo conmigo
un deseo sencillo
que es devolverle vida a tu corazón.

Vencerás con la frente bien alta
los miedos de la vida
que te acobardaron.

Creerás que en mis brazos se puede
que los miedos se esfuman
que bien firmes mis ojos
mirando los tuyos
te apoyan y ayudan.

Caminarás aferrado a mi mano
y en mi compañía
vencerás hermano.