Si hay una manera
de que un niño valore la vida
es sintiendo a un ser vivo
quererlo de forma desmedida.
Llevo en mis brazos
una mascota para mi hijo
se la pondré en su regazo
y aprenderá a ser su amigo.
Poco a poco irá aprendiendo
distintos valores importantes
que sin saberlo "el cachorro"
le irá enseñando a cada instante.
Cuando este tierno cachorro
luego de cada partida
espere su retorno
y festeje su regreso
con incesante algarabía
aprenderá que la ausencia
no hace al olvido
y así esperará con paciencia
el reencuentro con quien se haya ido.
Cuando su primer amigo
bese su mano después de un castigo
aprenderá que el verdadero cariño
no sabe de venganza ni rencores
y así sabrá perdonar
para que prevalezca la amistad
y con ella sus valores.
Cuando su amigo esté a su lado
en los momentos buenos y malos
entre muchos o en su soledad
estará aprendiendo que la fidelidad
es un valor esencial.
No quisiera que suceda
pero si un día mi hijo peligro corriera
de seguro su mejor amigo
daría sin dudarlo
su vida por protegerlo
y ahí mi hijo estaría aprendiendo
que el verdadero querer
no da lugar al egoísmo
y que si es real el cariño
no hay nada que temer
aún frente al peor abismo.
Llevo en mis brazos
una mascota para mi hijo
irá creciendo a su lado
y le generará buenos sentimientos
los animales no conocen la maldad
y a diferencia del ser humano
hasta la muerte muestran lealtad.
