Viendo tu interior
descubro fantasmas
rastros de dolor
mil sueños se te escapan.
Esperas en el andén
la llegada de tu tren
te veo envejecer
me duele tu padecer.
Proyectos inconcretos
se evaporan en el aire
sentimientos abyectos
confunden tu corazón funesto.
Así viéndote resignado
me animo a darte un consejo
que espero sea bien tomado
y no te quedes perplejo.
No debes perder el tiempo
lamentando lo que no pudo ser
y si fallaste en un intento
amigo mío debes poder
como águila vencer el viento
y como Fénix volver a renacer.
