domingo, 10 de febrero de 2008

Prisionero.

No miré tus ojos cuando dijiste adiós
me negué a la verdad
dijiste irte por vos
no aclaraste tu enfermedad.

Te dejé ir sin pensar
y el tiempo nos reencontró
ya no estabas en libertad
eras prisionero de quien luego te llevó.

Te llevó donde ya no te puedo abrazar
te llevó donde ya no hay dolor
te devolvió tu libertad
para que no pidas más perdón.

Eterno prisionero
de tu propia decisión
creí que te ibas con otra mujer
creí que ibas con otro amor
pero decidías sin querer.

Intentaste volver a mí
pero la adicción fue más fuerte
hoy definitivamente te perdí
solo hallaste la muerte.

Allí no te puedo abrazar
allí ya no hay dolor
allí estás en libertad
allí no dañas tu corazón.