Anoche visité el infierno
mil demonios querían atraparme
entre llamas yo iba muriendo
y no sé cómo logré escaparme.
Caminando como pude
me alejaba del fuego
y de golpe enfrente lo tuve
era el diablo que entraba en juego.
Hizo el intento de negociar
si yo le entregaba mi alma
a la cima podría llegar
pero rechacé la oferta
y otra vez a escapar.
Sus discípulos...
me rodearon al instante
masticando mi bronca lloré
ellos me miraron vacilantes
y nuevamente escapé.
Al infierno no quiero volver
ahora quiero vivir
el aroma de las flores sentir
que lo simple me haga feliz
disfrutar de cada día
con las cosas más sencillas
disfrutar sin melancolía
y así gritarle al mundo
que hoy me aferro a la vida
a la vida sin drogas
a la vida sin mentiras.
