Por cada momento de felicidad que te hice vivir
pedirás no haber nacido o solo querrás morir
por cada sueño que juntos proyectamos
despertarás de noche por tus pesadillas exaltado.
Por cada palabra que te he dicho dulcemente
suplicarás por redención a tus errores
por cada caricia que dejé sobre tu piel
llorarás arrepentido de haber sido tan cruel.
Por cada beso recibido de mis labios
besarás el suelo que yo piso arrodillado
por cada abrazo que te he dado con amor
abrazarás el recuerdo de quien más a ti te amó.
Y así ojo por ojo te iré dando
de comer de tu propia medicina
y cuando el sol para ti se esté apagando
sentirás a tu consciencia convertirse en tu asesina.
