Hoy el recuerdo de tu ausencia
ha crecido como el deseo de verte
y se suma al dolor la impotencia
de esperar el encuentro más allá de la muerte.
Miro hacia arriba
en mi mente tu imagen
tu mirada transparente de ojos verdes
el don tan sutil para tu baile
y tantas cosas inoxidables.
El final te encontró vulnerable
injusticias de la vida, sinsabores
trago amargo insuperable
en un mundo con demasiados errores.
Era inmenso tu deseo de vivir
grande como la convicción de que no te irías
pero arriba a la hora de decidir
alguien eligió tu compañía.
Te abrazaste a la luz eterna
una madrugada al empezar el verano
vestido de ángel te encontraron
marchaste silbando un tango.
Hoy el recuerdo de tu ausencia
ha crecido como el deseo de verte
pero me suelo vestir de paciencia
para mantener mi ansiedad inerte.
