En esta realidad tristemente cruel
donde el tango cambalache parece escrito ayer
es lamentable tener que aceptar
que es donde veremos a nuestros hijos crecer.
Robos, secuestros y accidentes
se suceden sin mediar día tras día
ocho de cada diez terminan en muerte
y así por dos pesos o un loco al volante te arrebatan la vida.
Campañas políticas por doquier
promesas y juramentos al por mayor
todos dicen que van a hacer
y las cosas cada vez están peor.
Es este el lugar donde nací
es el suelo que beso por amor
al que ensucian los hijos de puta
que destruyen todo a su alrededor.
Antes de envejecer quisiera
que fuese posible un cambio viable
que vivir no sea una odisea
que no quede un ser despreciable.
